Núcleos de investigación

Gestión y liderazgo de Enfermería


La Gestión del Cuidado de Enfermería se define como la aplicación de un juicio profesional en la planificación, organización, liderazgo, motivación y control de la provisión de cuidados, oportunos, seguros, integrales, que aseguren la continuidad de la atención y se sustenten en lineamientos estratégicos, para obtener como producto final la salud.

Los enfermeros/as dedicados a la gestión de enfermería, deben ser grandes líderes en la gestión de cuidados y en la gestión de recursos humanos, teniendo una gran responsabilidad, asumiendo el 60% de las plantillas de los centros y un 55% de los presupuestos asignados para gestionar las instituciones sanitarias. Es por ello que debemos tener una sólida formación en gestión sanitaria general, y específicamente en la gestión enfermera, siendo el objetivo fundamental de la eficacia.

Humanismo y derechos humanos del paciente


El humanismo se ha entendido y expresado fundamentalmente en la relación personal de enfermería- persona, es allí donde se concentran y decantan las interacciones que dan la oportunidad al profesional de cuidar, en forma amplia y efectiva, al ser humano que confía en ellos para el cuidado de la salud y prevención de enfermedades.El cuidado del “otro” pierde su sentido si no hay un interés real en la persona o si el contexto donde se otorgan los cuidados es adverso o altamente tecnificado dejando en un segundo plano el contacto humano.

El respeto al ser humano es el fundamento de las relaciones humanas, centrar el cuidado en la persona es indispensable para brindar un cuidado holístico y humanizado. En este sentido, es primordial considerar la visión humanista del cuidado en nuestra disciplina como eje central en la formación de los estudiantes de enfermería.

Prevención del consumo de drogas licitas e ilícitas


En México los profesionales de enfermería enfrenta hoy en día grandes desafíos, debido a los riesgos a los que se expone la población, uno de estos es el fenómeno del consumo de drogas. El cual se ha incrementado en las últimas décadas. Esta situación se relaciona con problemas de salud como; hospitalizaciones, urgencias y fallecimientos. El primer contacto de las drogas suele producirse en la adolescencia, el patrón de consumo en adolescentes y jóvenes se relaciona con la disposición de las sustancias, baja percepción de riesgos y a la influencia de los pares.

Los profesionales de enfermería comunitarios o de primer nivel, de acuerdo con su trayectoria y experiencia significativa de trabajo y de relación con los individuos y sus comunidades, pueden realizar cambios significativos en pautas culturales y actitudes relacionadas al consumo de alcohol y drogas. La proximidad con personas y su entorno permite que el enfermero tenga condiciones de identificar en una comunidad los problemas relativos al consumo de drogas, las poblaciones más vulnerables y las posibles condiciones que favorecen este fenómeno, por tal razón enfermería entre las profesiones de salud es quien está más próximo a las realidades que se viven en las comunidades.

Los profesionales de enfermería, pueden aportar cuidados preventivos para la reducción de la demanda de drogas, así como nuevas funciones que muestren su liderazgo, además de contribuir con nuevos conocimientos a través de la investigación sobre el fenómeno de las drogas y en actividades de extensión comunitaria implementando y evaluando programas educativos, centrados en los aspectos de promoción de la salud y prevención del uso y abuso de drogas entre la población en general y el desarrollo de proyectos de integración social destinados a grupos específicos. Cabe destacar que los enfermeros son el mayor contingente de trabajadores de la salud y representan una fuerza importante para la detección temprana de riesgos y de problemas relacionados con el consumo drogas licitas e ilícitas. .


Cuidado en enfermedades metabólicas

La atención integral, el auto cuidado y la educación para la salud de la población es responsabilidad de los profesionales de la salud, en el que enfermería ocupa un lugar relevante, para efectuar estas acciones se requiere de capacitación para los profesionales a fin de mejorar la calidad de la atención, lo que impacta significativamente en el fortalecimiento de las capacidades y competencias de los sistemas de salud para el manejo integrado de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) y sus factores de riesgo (OMS 2017).

A pesar de los esfuerzos de los gobiernos, aún no se logra un resultado eficaz para la prevención y el tratamiento de las afecciones crónicas, siendo cada vez más alta la prevalencia, los programas exitosos contra las enfermedades crónicas requieren un abordaje intersectorial y una reorientación del sistema de atención de salud. Es necesario mejorar la accesibilidad y la disponibilidad de los servicios y el acceso a los medicamentos esenciales, además de tener equipos de salud multidisciplinarios con la combinación apropiada de aptitudes para la prestación de servicios. Hay que focalizarse en la calidad de atención para reducir las barreras relacionadas con los factores sociales, económicos y culturales y para mejorar la protección social de la salud, en particular entre las poblaciones vulnerables.

Para enfrentarse con estos retos, el plan de acción de la organización panamericana de la salud (OPS), considera que la prevención y el manejo de las enfermedades crónicas requieren de fortalecer la relación entre los niveles de atención de salud primaria, secundaria y terciaria. Es necesario relacionar el manejo de enfermedades desde la prevención, la detección temprana, el diagnóstico, el tratamiento, el autocuidado, la rehabilitación y los cuidados paliativos. Con el objetivo de mejorar el manejo de enfermedades crónicas y sus factores de riesgo se establece las siguientes líneas de investigación.